20080715

Salud

*

Tuvieron que seguir un camino distinto, alojarse en lugares cada vez menos hospitalarios, dejarse al olvido del hambre y amanecer con aromas más y más fuertes.

Sus cabezas lagrimeaban en la triste resistencia a considerarse vagabundos. Náufragos del asfalto, pies pesados y cabeza gacha. Caminaban abrazados, casi soportándose mutuamente el peso del otro, casi sin querer no se dejaban, casi sin querer pretendían olvidarlo todo.

Habían pasado dos meses, y ya incluso bromeaban al centro de la inmundicia y el abandono. El humor cura hasta la muerte.

*

0 comentarios:

Blogger template 'Orange' by Ourblogtemplates.com 2008